Según la asociación, el aumento definido resulta insuficiente frente al crecimiento sostenido de la demanda de servicios, el envejecimiento de la población y la incorporación de nuevas tecnologías y tratamientos, factores que elevan de manera estructural el gasto en salud y requieren un esquema de financiación acorde con la realidad del sector.
AFIDRO advirtió, además, que las mesas técnicas de la UPC no lograron los consensos necesarios y que persiste el incumplimiento de las órdenes de la Corte Constitucional relacionadas con la suficiencia y metodología de cálculo del indicador. Esta situación, señaló el gremio, profundiza los riesgos financieros del modelo de aseguramiento y amenaza la continuidad en la atención y el acceso oportuno a tratamientos para millones de pacientes.
“Más allá del debate sobre el valor de la UPC, se trata de la necesidad de un cálculo riguroso, transparente y basado en información completa. Una UPC subestimada se convierte en el mayor riesgo para la estabilidad financiera del sistema y para la garantía efectiva del derecho a la salud”, afirmó Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de AFIDRO.
Brecha de financiamiento y efectos en los pacientes
El gremio citó cifras que reflejan el impacto de la crisis: durante el primer semestre de 2025 cerraron más de 6.000 servicios de salud en el país, mientras que el gasto de bolsillo de los hogares pasó del 14,2 % en 2021 al 16,8 % en 2024, alcanzando los $14,5 billones. Adicionalmente, pacientes pueden esperar más de 250 días para recibir medicamentos, según datos de la Fundación Retorno Vital.
Llamado a ajustes estructurales
AFIDRO recordó que la Corte Constitucional ha advertido desde 2011 fallas estructurales en el cálculo de la UPC y que, en los Autos 007 y 089 de 2025, reiteró la necesidad de ajustar la metodología y garantizar la suficiencia de los recursos, órdenes que aún no se han cumplido plenamente.
Ante este panorama, el gremio propuso avanzar hacia una metodología de cálculo técnica, transparente y participativa, basada en datos completos reportados por todas las aseguradoras. Asimismo, planteó la creación de un fondo de saneamiento para saldar deudas históricas con los prestadores y transformar ese pasivo en inversión estratégica, junto con esquemas modernos de financiamiento que incluyan bonos de impacto social, asociaciones público-privadas y mecanismos innovadores de cofinanciación.
“La sostenibilidad del sistema y el bienestar de los pacientes dependen de una UPC suficiente y correctamente calculada. El sector quiere aportar y construir soluciones, pero se requieren señales de confianza, diálogo real y decisiones basadas en la evidencia”, concluyó Gaitán.


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