Mientras los empleados que devengan el salario mínimo legal vigente celebran el incremento del 23,7% decretado por el Gobierno Petro, los trabajadores independientes se perfilan como los más afectados. Para este sector, el aumento se traduce en un mayor pago de aportes a la seguridad social, que impacta directamente su bolsillo, al tener que asumir cerca de $89.800 adicionales en salud y pensión, sin incluir la cotización a la ARL, lo que podría elevar el pago mensual a más de $508.148.
Desde el anuncio del incremento del salario mínimo, los trabajadores independientes y quienes viven del rebusque en Colombia comenzaron a calcular el sobrecosto que deberán asumir por concepto de seguridad social y riesgos laborales. Esta situación descompensa sus ingresos mensuales, teniendo en cuenta que el trabajador independiente no percibe ingresos fijos: hay meses en los que alcanza el salario mínimo, otros en los que no logra cubrirlo y, en contadas ocasiones, obtiene ingresos superiores.
Para muchos analistas y ciudadanos, el ajuste del salario mínimo no tuvo en cuenta la realidad de los trabajadores informales, que representan más del 55% de la fuerza laboral en Colombia. Según esta visión crítica, el presidente Gustavo Petro priorizó un mensaje de impacto político con miras a las elecciones de 2026, sin considerar que una gran parte de la población no cuenta con ingresos estables ni con los recursos suficientes para asumir el pago completo de la seguridad social. De ese porcentaje de informales, muchos realizan grandes esfuerzos para cumplir con estos aportes únicamente con el fin de acceder a contratos temporales de corta duración.
La ley colombiana establece que ningún trabajador independiente puede cotizar por debajo del salario mínimo, incluso si el 40% de sus ingresos mensuales resulta inferior a ese valor. Esto impacta especialmente a quienes reciben ingresos iguales o apenas superiores al mínimo legal.
Por ejemplo, un independiente que gana $1.750.905 debe cotizar sobre ese mismo valor. Si percibe $4.000.000, el 40% de sus ingresos también queda por debajo del mínimo, por lo que la base se ajusta igualmente al salario mínimo. Solo cuando los ingresos superan los $5.000.000, el cálculo del 40% permite establecer una base mayor, siempre que supere el mínimo vigente.
Con la nueva base, un trabajador independiente que cotice sobre el salario mínimo deberá pagar aproximadamente:
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Salud (12,5%): $218.863
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Pensión (16%): $280.145
En total, el aporte mensual asciende a $499.008, una cifra superior a los $410.000 que se pagaban antes del ajuste. A esto se suma, en algunos casos, la cotización a riesgos laborales (ARL), con tarifas que van desde el 0,5% hasta casi el 7%, según el nivel de riesgo de la actividad económica.
El incremento no pasó desapercibido en redes sociales. En plataformas como X, varios usuarios expresaron su preocupación por el impacto del alza en sus finanzas personales, señalando que el aumento del salario mínimo también implica mayores pagos al Estado para quienes trabajan por cuenta propia.
Frente a las críticas, el presidente Petro aseguró que el Gobierno buscará evitar que el aumento salarial se traslade a los precios al consumidor y defendió la medida como un impulso a la productividad y las ventas. Entre tanto, el debate sobre una posible redefinición de los criterios del salario mínimo y su impacto en independientes y empresarios sigue abierto en el país.


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