El evento, organizado por las matronas y campesinos de Sibarco, cuenta con el respaldo de la Gobernación del Atlántico, la Alcaldía de Baranoa y el SENA, en un trabajo articulado que impulsa el reconocimiento del saber ancestral, la protección de las tradiciones y el desarrollo comunitario del territorio.
Esta celebración reúne a la comunidad, asociaciones campesinas, aliados institucionales y el sector privado alrededor de productos emblemáticos como el guandú y la yuca, pilares de la identidad culinaria y productiva de la zona rural de Baranoa. Participan activamente las organizaciones Funsibogua, Asosimucas, Asoguanbosi y Asoproasib, actores clave en la preservación de los saberes tradicionales y el fortalecimiento del tejido social.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, destacó el rol de las matronas como guardianas del patrimonio gastronómico y su aporte al turismo cultural y la economía popular. “Festivales como este permiten dinamizar los territorios rurales y generar ingresos a partir de lo que somos y sabemos hacer”, afirmó.
Por su parte, el secretario de Cultura y Patrimonio (e), Jorge Ávila, resaltó el apoyo de la Gobernación a los festivales gastronómicos a través de la Ruta 23, como estrategia para la salvaguardia del patrimonio inmaterial y la dinamización de las economías locales, anunciando que en 2026 continuará el respaldo institucional.
El alcalde de Baranoa, Edinson Palma, celebró la nueva edición del festival y destacó el trabajo conjunto con el SENA, las asociaciones locales y las 112 matronas guardianas del guandú, “corazón de esta tradición”. Además, extendió la invitación a propios y visitantes a vivir una experiencia única con concursos, actividades culturales y, por primera vez, un plan turístico campesino que permitirá conocer la siembra y cosecha del guandú y compartir la preparación de la comida tradicional.
Oferta gastronómica
La oferta gastronómica será uno de los mayores atractivos del festival. Los asistentes podrán disfrutar de sancocho de guandú, arroz de guandú, malteadas de yuca, enyucado, tortas, dulces y bolis, entre otras preparaciones elaboradas a partir de recetas heredadas de generación en generación.
La matrona Jeimys Yaya Barrios resaltó el valor cultural de cada plato: “Cada preparación tiene historia y memoria. El guandú y la yuca hacen parte de nuestra vida y de lo que somos como comunidad”.
Con 35 años de historia, el Festival del Guandú y el Bollo de Yuca nació en 1991, gracias a la iniciativa de Gilma Rosa Navarro Palma, ‘Niña Rosa’ (Q.E.P.D.), y Latelis Escobar Mendoza, como una acción comunitaria que hoy se consolida como una de las tradiciones más queridas de Sibarco, fortaleciendo el sentido de pertenencia y el desarrollo económico local.


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