Nelson Solano Forero revela su pasión por los acetatos, una colección de 3.500 discos y su aporte a la cultura musical de Barranquilla.
En Barranquilla, donde la música es parte esencial de la identidad cultural, historias como la de Nelson Solano Forero cobran un valor especial. Su vida ha estado marcada por los sonidos de los años 60 y 70, escuchados inicialmente en la radio y luego preservados en una colección que hoy alcanza los 3.500 acetatos.
Lo que comenzó como una afición infantil se transformó con el tiempo en una disciplina rigurosa de coleccionismo, donde cada disco representa una pieza de historia musical.
De la radio al coleccionismo especializado
Desde niño, la música fue su principal forma de entretenimiento. Sin embargo, no fue sino hasta 1998 cuando decidió dar el paso hacia un coleccionismo serio, enfocado en piezas originales y ediciones de valor.
Un factor determinante en este proceso fue la influencia de su tío Óscar Solano, quien le enseñó a escuchar con criterio y a desarrollar el oído musical, incluso introduciéndolo a la música clásica. Esta formación marcó la diferencia entre ser un consumidor de música y convertirse en un verdadero curador sonoro.
Una colección diversa que recorre géneros y épocas
Entre los artistas que destacan en su repertorio se encuentran figuras como Julio Iglesias, Camilo Sesto, Grupo Bota, Donna Soumer y The Beatles, junto a exponentes de la música tropical y costeña como Lucho Bermúdez y Pacho Galán.
Su evolución musical lo llevó de la balada a la salsa, y actualmente a un terreno más complejo: la música africana, que describe como un reto tanto en acceso como en conocimiento.
La música como alimento espiritual
Más allá de lo material, su colección tiene un valor profundamente emocional y espiritual. Inspirado por conversaciones con el melómano Fabio Mujera, Solano entiende la música como un elemento esencial para el equilibrio personal.
Programar sus discos y compartirlos con otros no solo es un acto cultural, sino también una forma de generar alegría colectiva, especialmente en espacios festivos.
Presencia activa en la cultura del Carnaval
El coleccionista no solo conserva música: también la pone en circulación. Ha sido invitado de manera constante a eventos del Carnaval de Barranquilla, donde su conocimiento y selección musical enriquecen la experiencia cultural de la ciudad.
Además, ha participado en competencias de coleccionistas, logrando importantes reconocimientos, incluyendo tres triunfos en la categoría de balada y una victoria junto a Sergio García.
Un guardián de la memoria musical
Historias como la de Nelson Solano Forero reflejan la importancia del coleccionismo como forma de preservar la memoria cultural. En una era digital, donde la música es inmediata y efímera, los acetatos representan autenticidad, historia y conexión emocional.
Su labor no solo enriquece su vida personal, sino que también aporta a la identidad sonora de Barranquilla, una ciudad donde la música sigue siendo protagonista.
Nelson y su paso por la radio deportiva.
Es importante destacar, que Nelso Solano antes de consolidarse como coleccionista, tuvo una destacada trayectoria en la radio deportiva colombiana, donde construyó una reputación basada en su agilidad mental y profundo conocimiento del fútbol, que lo bautizaron como el "Rápido".
Sus inicios se dieron en Radio Libertad, donde compartió micrófono con Roy Vergara. Posteriormente, llegó a Todelar como estadígrafo, destacándose por su precisión en el manejo de datos del fútbol colombiano, lo que incluso le abrió puertas a nivel profesional.
Su talento fue reconocido por el periodista Fabio Poveda Márquez, quien lo integró a su equipo al identificar su capacidad para analizar el fútbol europeo. Solano fue pionero en hablar de ligas como la italiana y la francesa, en una época donde el acceso a esta información era limitado.
El apodo de “El Rápido”, otorgado por Abel González Chávez, reflejaba su rapidez mental para responder, contrastando con su caminar pausado. Durante más de 15 años, consolidó su carrera en Radio Gol Sport, con Mannyx Ramírez, con quien se convirtió en una figura respetada en el ámbito deportivo.
Sin embargo, en un giro decisivo, ocupa tiempo por su pasión por la música y hoy en día participa poco en temas de fútbol. Esta transición no fue casual, sino el resultado de una pasión profunda que siempre lo acompañó. Para él, el fútbol y la música —especialmente la brasileña— estaban íntimamente conectados, como lo resume la frase: “Él no halla el fútbol sin Brasil.”


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